miércoles, 29 de agosto de 2012

TRELEW: RECORDAMOS A NUESTROS COMPAÑEROS

RECORDAMOS A NUESTROS COMPAÑEROS

Con autorización del Ministerio de Defensa, desde dentro del cuartel, recorrimos las instalaciones y pudimos constatar que la distancia entre la puerta del edificio principal de la base y el lugar de la masacre es de tan sólo 40 pasos

Una crónica desde la base Almirante Zar realizada el pasado miércoles, a cuarenta años exactos del fusilamiento de 19 militantes revolucionarios.
Con autorización del Ministerio de Defensa, desde dentro del cuartel, recorrimos las instalaciones y pudimos constatar que la distancia entre la puerta del edificio principal de la base y el lugar de la masacre es de tan sólo 40 pasos.
 Esa breve distancia es un signo de impunidad indicativo de que, por décadas, ese cuartel estuviera vedado tanto para los periodistas como para los familiares de las víctimas.
Recién hace cinco años, Eduardo Luis Duhalde logró que allí se pusiera la primera placa recordatoria de las víctimas.
Coincidió con el inicio de un juicio que espera una sentencia ejemplar para los asesinos identificados. A excepción del teniente Bravo, que preside una empresa proveedora del Pentágono y a quien un juez estadounidense protegió, negando su extradición. Ilustración de tapa: León Ferrari.